Ser buen líder con Leo Piccioli

Actualizado: 16 jun 2020

EN BUSCA DE SENTIDO / TEMAS PARA CRECER

Una de las preguntas que más habitualmente me hacen es “¿Cómo hago para ser un buen líder?” Mi primera respuesta siempre es la misma: ya sos un buen líder; sos el líder de tu propia vida; tenés que inspirarte, perseguir un mundo mejor, trabajar para eso y construir todos los días esa visión.


Pero probablemente la mayoría de la gente se refiere a “¿Cómo hago para liderar a otros”? Mi segunda respuesta entonces es: liderar a otros no es tan bueno como uno cree, tiene muchas cosas super apasionantes e interesantes pero tiene muchísimas cosas que algunas veces olvidamos como el hecho de a veces no poder dormir de noche por la responsabilidad que eso implica o tener que tomar decisiones difíciles o estar solo, porque el líder muchas veces no tiene pares con quien compartir sus desafíos, sus dilemas, sino que tiene seguidores.


Pero una vez superado esto y si realmente querés liderar, si tuviera que darte un solo consejo sería este: Lo que nos falta muchas veces a los líderes, lo que nos falta entender, es que como seres humanos queremos algo mejor, queremos un mundo mejor, queremos que las cosas en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestra familia, en algún lado mejoren.


Un líder es en principio, tiene otros requisitos, pero en principio es una persona que inspira a hacer las cosas por un mundo mejor. Es alguien que tiene una visión de ese mundo mejor, la describe y la describe de tal manera que otros quieren seguirla.


Entonces la gente no sigue al líder sino que seguimos a esa visión que el líder nos propone, eso es súper importante para evitar los líderes mesiánicos, que muchas veces aparecen en países de Latinoamérica por ejemplo. Nosotros seguimos al mundo mejor y el líder es un vehículo para conseguir ese mundo mejor. Entonces si querés ser un buen líder, pensá que impacto vas a lograr en el mundo para que este sea mejor y que otros quieran seguirte.


Y acá podrás estar preguntándote “pero yo tengo que poder pararme en un púlpito, en un escenario y describirlo con pasión, que la gente que se enamore de mi proyecto y que quiera”. No, ya no hace falta. Ya no necesitamos líderes actores que realmente transmitan con una energía terrible, arriba de un escenario, presencialmente. La tecnología nos permite muchas maneras de comunicar ese mundo mejor. Un líder puede ser alguien que por alguna plataforma tecnológica, por Slack por ejemplo que se usa en muchas empresas de tecnología, todos los días prometa “bueno si logramos esto vamos a conseguir eso. Si hacemos esto estamos construyendo aquello”. No hace falta ser extrovertido, no hace falta ni siquiera hablar en público, un líder simplemente tiene que encontrar cómo comunicar ese mundo mejor.


Entonces te dejo como desafío, primero pensar como hacés vos para ser tu autolíder para construir un mundo mejor. Después, pensar si realmente estamos dispuestos a pagar los “costos” del liderazgo, todos los contras que tiene, y si es así, pensar cuál es la propuesta del mundo mejor que tenemos para otros, compartirla, textearla, ver que dicen los demás. Invitar a otras personas a ese mundo mejor, a construir ese mundo mejor todos juntos.


Líderes, hacen falta siempre, nunca sobran, siempre hacen falta oportunidades, siempre hay. En lo que a veces nos equivocamos es que vemos al liderazgo como algo más de corto plazo o algo más de jerarquías, cuando en verdad el líder es solamente el vehículo para transmitir esa visión y llevar a un equipo a perseguirla.


Gracias, ojalá te sirva y nos vemos en la próxima.