Nada está escrito



¿Sobrevivir a un atentado E.T.A. sin saber en qué condiciones puedes ser motivo suficiente para que un padre o una madre prefería que su hijo descanse en paz? ¿Qué pensarías tú? La historia de Irene solo nos recuerda que ¡VIVIR siempre vale la pena! Tres carreras, varios libros escritos y medallas paralímpicas, es decir poco para esta nueva vida. Mira y escucha este relato en sus propias palabras.