Miedo al “para siempre” con Padre Ángel Espinosa

Actualizado: 3 jun 2020

EN BUSCA DE SENTIDO / ENCUENTROS


¿La gente le está encontrando cada vez menos sentido al matrimonio? ¿Por qué nos cuesta el "para siempre"? Con el Padre Ángel Espinosa de los Monteros hablamos sobre el valor del compromiso, su libro "El anillo es para siempre" y los retos de las parejas en reafirmar su amor cada día. 

¿Una sociedad que le está costando cada vez más comprometerse?


Sí, pero si ustedes analizan no hay mejor esquema que el para siempre. Es más, yo consideraría una falta de respeto, un auténtico insulto, te voy a amar mientras sienta, mientras quiera, mientras nos queramos, mientras aguante.


Amarte sin compromiso, ni siquiera civil, ya no digamos un sacramento, es decir cómo ni siquiera estoy seguro de que te amo, prefiero no casarme, prefiero no hacer un compromiso. Si yo fuera una agencia de coches y dijera dame un coche, me dijeran págalo y firma, no, te lo pago después, no quiero compromisos, ahorita dame el coche, me lo llevo y después vemos si te lo regreso o si lo pago.


No existe, te dirían firma, tarjeta de crédito, paga, cheque, lo que quieras, no te puedes llevar un mugroso coche. Imagínate una persona y de ese amor después se supone que vendrán uno, dos, tres, cinco hijos, cada quien los que quiera.


¿Cómo pueden quedar en el aire, no sé si mi papá será para siempre? y claro, nos inventamos todo tipo de esquema. Mira hagamos una separación inteligente, no te preocupes, yo tengo dinero, a mis hijos nunca les faltará nada, mentira, soy cura y me dedico a esto desde hace 25 años. 


Se separan, cada vez se alejan más, se consiguen otras parejas, se pelean, se desbaratan, se hablan mal uno de otro, etc. Cual paz ni que nada, el mejor esquema que hay es enseñar a la gente desde chiquitos lo que es el compromiso, el sacrificio, la responsabilidad. 


Hay cosas que son para siempre, un coche no, cámbialo cada 4 años, cada 10 años. La universidad son 6 años, son 10 años, hay cosas que son para siempre. Una casa, yo tuve cuatro casas en mi vida que, bueno íbamos creciendo y te vas cambiando, pero el matrimonio, si quieres hablar de felicidad, de amor, de realización, una familia para siempre.