Las personas actuamos por lógica. Pura y dura.



Las personas actuamos por lógica. Pura y dura.

Por: Elena Puig Guitart


Nuestra lógica. Derivada de lo vivido. De nuestro pasado. De lo que nos han enseñado. De lo que nos ha herido. De lo que nos ha sido premiado. Lógica, claro. La nuestra.

Y tú lógica no tiene que ser su lógica. Y partir de esta premisa es aprender a ver al otro. A confiar. A no sentirte el centro del universo. Que los otros no han venido a hacerte la vida imposible. Que algunos sí habrán... ¿pero todos?

Comunica de forma clara. Siempre. Di lo que quieres. Lo que no. No digas verdades absolutas que luego no cuadran con el día a día. Cuando algo no te guste, dilo. Y pon en su lugar lo que sí quieres.

Y desde esas verdades, nuestras verdades, es desde donde debemos construir la pareja. Es un acuerdo de dos adultos. Con la certeza de que si algo no cuadra con nuestros valores y necesidades podemos y debemos abandonar. Con intentonas previas o sin, aquí cada cual que decida.

Pero no debemos vender quién no somos. Nos hacemos daño y hacemos daño al otro que no sabe cómo actuar.