Cuidar de mi misma



Cuidar de mi misma

Por: Elena Puig Guitart


Y como no hay uno sin dos, vamos a rematar el tema de la autoestima.

¿Cómo?

Asumiendo la primera verdad que debemos tener en cuenta en cualquier trabajo... personal.

De lo que hacemos pedagogía en esta cuenta es de crecimiento personal. ¿Cierto?

Una palabra: crecimiento.

La segunda palabra: personal.

Lo personal es nuestro. De nadie más. Se puede compartir, cierto. Se pueda celebrar, cierto. Se puede sumar a los demás, cierto. Pero la responsabilidad última de lo personal es nuestra y solo nuestra.

Nos podemos dejar acompañar. Y qué gusto hacerlo. Debemos dar gracias por nuestros maestros, nuestros padres, hermanos, hijos, familia, parejas. Como en mi caso. También mentores, profesores, amigos, gente importante de nuestras vidas. También en mi caso.

Pero nadie, nadie, puede hacer ese trabajo nuestro personal. Nadie puede crecer por nosotros. Nadie se levantará de la cama por nosotros. Nos ayudan, comparten, empujan, suman. Pero nos levantamos nosotros.

¿Cómo? Asumiendo tu poder personal, que lo tienes. Que es tuyo. Que es tu regalo, único, individual. Algo creado para ti, y únicamente para ti. Y eso asusta.

Porque te entregan aquello que te ha de servir para cumplir con tu propósito. TU propósito.

Levántate. Ahora. Ahora.